Atiborrado de espinas
como un campo ya recogido,
como una esquela
a la puerta del teatro,
amaneceré mañana.
Abrigado con tus restos,
saldré.
No notarán la carcoma,
el laberinto tenue
bajo la mejilla
ni tu presencia en cueros,
esa existencia de sable
junto a mis pies.
sábado, 30 de noviembre de 2019
Con la tecnología de Blogger.



0 comentarios:
Publicar un comentario