Conozco la bruma,
la voz apagada y febril
de los veinte años,
de mis veinte años.
construye
con cuerdas vocales
un horizonte escarpado,
un panteón,
un cadalso.
Soy el resultado
de la traición que me nombra.
También
de la cobardía.
Con la tecnología de Blogger.



0 comentarios:
Publicar un comentario