Elegí el desasosiego.
Me alimenta
como una bestia casi escarlata,
bestia de ciénaga y torre,
bestia de escarcha
y de rama.
Utiliza mis huellas,
mi carne fresca.
Huellas con sangre.
Carne lavada.
No soy libre de mi patria triste,
de su umbral,
de su cuerpo,
de nada.
Umbral por campo de sombras,
por linde de hielo y vereda,
vereda roja
de regreso a casa.
domingo, 30 de abril de 2017
miércoles, 26 de abril de 2017
Memoriter
Cuando escribía,
unos dedos de fantasma,
casi licuados,
ascendían mi garganta.
La pena infinita,
esférica,
rebotaba en el parquet
como una perla opaca y adúltera
con semilla de accidente.
Las palabras se pudrieron,
marchitas e impacientes,
al rozar el papel.
Cuando escribí,
me sentaba con la espalda torcida,
con la memoria ausente,
con los húmeros crispados,
con la sombra de un jaguar,
y tuve nostalgia de muerte,
de esa muerte en espiral.
unos dedos de fantasma,
casi licuados,
ascendían mi garganta.
La pena infinita,
esférica,
rebotaba en el parquet
como una perla opaca y adúltera
con semilla de accidente.
Las palabras se pudrieron,
marchitas e impacientes,
al rozar el papel.
Cuando escribí,
me sentaba con la espalda torcida,
con la memoria ausente,
con los húmeros crispados,
con la sombra de un jaguar,
y tuve nostalgia de muerte,
de esa muerte en espiral.
jueves, 13 de abril de 2017
Interiores
Sostente.
No pasó aún
el tiempo de la tormenta.
No recuperó el latido su calma
en la cadencia.
Continúa el rugido histérico,
la estructura helicoidal del miedo
esparciendo toda su mierda.
Sostente.
Que no lo vean.
No pasó aún
el tiempo de la tormenta.
No recuperó el latido su calma
en la cadencia.
Continúa el rugido histérico,
la estructura helicoidal del miedo
esparciendo toda su mierda.
Sostente.
Que no lo vean.
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