Quería ser inmortal,
un mineral sin talla
erosionado por mi exterior.
Quería huellas de fósil,
pisotear la memoria
de los otros.
La vanidad
era mi herida,
el olvido la lápida,
sin relieves,
sin escritura,
sin tiempo,
sin mí.
Pero se requiere el funeral,
para firmar la historia.
No resbalamos hacia la muerte
sino al exilio.
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