lunes, 22 de octubre de 2018

Petición

No te acerques,
es íntegra tu piel
con esa sinceridad amarga
y de mañana.

¿No lo ves?

No te asomes, márchate,
no existe aquí nada que reconforte.

Un despertar, quizá,
un abrigo de lana accidental
cubriendo el relente que no es mío,
el frío ajeno
que tiembla.

Casual.

Sin calor,

para mí.

¿Qué ver en esta estancia
aparte del accidente?

No fui nunca nido ni lecho
ni más que una tripa estirada
a punto de romper
o un techo de amianto
que traiciona.

Aléjate.

No me mires.

No mereces mi cadáver,
no mereces, tan mellado,

el abandono.








0 comentarios:

Publicar un comentario

Con la tecnología de Blogger.