El mar me gusta en otoño y al norte,
en invierno y al sur.
Tú,
en cambio...
a ti te prefiero en el reflejo de todos los escaparates,
en el del vidrio tierra mojada de las botellas,
en el de las barras,
preñadas de cazadores,
vacías de todos menos tú.
El mar me gusta roto contra las rocas,
escupiendo espuma,
esperma,
contra la pared.
A ti...
a ti te prefiero en la calma de después,
cuando aún buscas el aire
y yo te cambio las ganas de fumar
por liarme un boca a boca.
El mar me gusta en la orilla,
de tu sexo el fondo,
y de ti...
de ti entera...
me quedo con cada vagón de metro en que te mojas los labios
dos andenes antes de mi parada.
Déjate de estupideces,
no me cambies las aceras,
quédate,
conmigo,
en Madrid.
martes, 21 de julio de 2015
Con la tecnología de Blogger.



0 comentarios:
Publicar un comentario