La frontera de la locura se sitúa exactamente en tu clavícula derecha, por eso es lo primero que muerdo cuando busco un poco de calor.
Una ola de frío seco... así ha llamado el tipo de las noticias a la mañana de hoy, y yo, adicto a los filos de las navajas que paseas por la ciudad dentro de los bolsillos del chaquetón, sonrío porque un chaval me ha dicho que un amigo le dijo que su médico le contó, que con el frío los cortes escuecen menos.
Y me subo al metro en Legazpi afilando los dientes.
miércoles, 31 de diciembre de 2014
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