No escucharé,
ya no existe,
mi bicicleta roja.
Ya no existe mi cantimplora
de las aventuras cerca de casa.
No está.
Ni los almendros,
ni la calle como de grava.
Me asfaltaron la niñez,
pasan
con sus coches
de nuevo siglo,
¿Dónde está
mi esponja
del sudor perdido,
del sudor añejo?
¿Dónde está la esponja
que me lavaba?
Con la tecnología de Blogger.



0 comentarios:
Publicar un comentario