Destrozaré las columnas de tus templos,
no te velaré,
no eres mi muerto.
Esta noche
tu calavera
será separada de tu cuerpo.
Saluda al ataúd de tu esperpento,
está aquí,
aquí sentado,
y tiene manos y soy yo y tiene aliento.
Mírame bien y dime,
cabrón,
dime si miento.



0 comentarios:
Publicar un comentario