Y una noche fui inmenso,
hombre descomunal
sin fronteras apreciables.
Una noche.
Una sola noche.
Héroe que roza el mito
parido, quizá, por una virgen,
amamantado de un calostro eterno.
Poco después la fractura,
la tibia astillada,
las palabras,
las paredes.
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