Si me arrancaseis el corazón
y lo pusieseis sobre una bandeja metálica,
de ésas de cirujano,
podríais observar
un amasijo de tejido muscular
junto a algunos tipos más de tejido orgánico.
Lo que yo llamo amor,
o condena,
o motivo,
se encuentra,
exactamente,
a 243 centímetros del duodeno,
es decir,
según los últimos estudios,
mucho más cerca
de las letrinas
que de las gargantas.
Afortunadamente.
jueves, 10 de diciembre de 2015
Con la tecnología de Blogger.



0 comentarios:
Publicar un comentario