vinieron a salvarnos del naufragio.
Desfilaban,
tan erguidos,
con sus miembros de madera.
Sacos de pan,
dijeron.
Como insectos
parecían caminar sobre las aguas.
Sólo nos desnuda el tiempo.
Les miro, ahora, sus tripas,
las entrañas
de un ejército de odio.
de un ejército de odio.



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