Terminamos.
Asume la niebla el costo
del puñado de mañanas
que vendrán.
Imagino, allá,
tras el telón,
tu silueta miope, allá,
con un enrejado de dedos
sobre la cara.
Dejémonos caer,
terminemos
sin un mínimo testigo.
Aprovechemos la noche,
los gatos,
el silencio.



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