Enfoco en la cocina
tu cadera informal,
cubierta de trabajo.
Te has estirado a recoger algo
de la estantería.
Vistes de azul,
me recuerdas
a la voz de Hooker.
Oscura.
Me pregunto si vago
en una labor inútil
mientras te muestras ante mí,
tan sólida como las nubes de mi tormenta.
Ojalá
te permitiera acercarte,
tal vez
si no existiera el estruendo,
si no existiera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario