Habito el reverso formidable
de un cráneo blanco.
No hay luz aquí,
en la profunda matriz
que me rodea.
De ordinario,
estoy solo
balbuceándole
a mi gruesa placenta mental.
Mi cuerpo
es una extremidad en decadencia,
una miscelánea orgánica.
Habito el reverso de un epílogo,
si no vais a acompañarme,
por favor,
guardad silencio.



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