Duda a ratos que pudiera
darle un tajo a la raíz
que me sostiene la tierra,
que sus pies son la guadaña
y me acuchillan la siega,
que su cuerpo la pared,
que allá afuera la tormenta.
Duda extraña,
niña escueta,
si pudiera describir
la edad que mató tu espera.



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