llegó.
Recta como lo inevitable,
monte de piedad
de un Luis extraviado,
arcano irreversible,
vaina de los desechos
que guardo en los bolsillos,
sombra,
respuesta,
alimento...
Si fuese posible la permanencia
del tiempo,
la muerte,
la cortina,
la leña,
no habría un suburbio mejor
donde refugiarme.