Vuelvo a ti,
a ti que no tienes cuerpo,
compuesta de jirones
que no acontecieron
jamás.
Vuelvo a tu retablo,
abierto en par
como las ventanas que necesito
y me rindo,
genuflexiono, me santiguo
ante cada madrugada.
Ausencia de esparto y seda
cosida a mano
por mí.
Botón que abrocha
todo lo que poseo.



0 comentarios:
Publicar un comentario