domingo, 14 de julio de 2019

Apostilla a un final nunca tardío

Vuelvo a ti,
a ti que no tienes cuerpo,
compuesta de jirones
que no acontecieron
jamás.

Vuelvo a tu retablo,
abierto en par
como las ventanas que necesito
y me rindo,
genuflexiono, me santiguo
ante cada madrugada.

Ausencia de esparto y seda
cosida a mano
por mí.

Botón que abrocha
todo lo que poseo.







0 comentarios:

Publicar un comentario

Con la tecnología de Blogger.