Envuelto y nocturno,
paladeando el ácido
se contonea el abandono,
sucio de telarañas,
de techos mal pintados
de ciudad agreste
cubierta por la maleza.
sábado, 20 de julio de 2019
Tenaz
Son ahora de humo,
de niebla,
las manos que te tocan.
Se ven tan pequeñas
desde mi exilio,
desde esta altura inquieta
que me marea tanto.
Recurro a la cerveza
para mantenerlas difusas
o a cuerpos que jamás
me han visto
o a zapatos que no pisarán
conmigo
mañana.
Qué terco el monstruo
que me persigue,
que me respira tu nombre,
incansable,
junto al cuello.
de niebla,
las manos que te tocan.
Se ven tan pequeñas
desde mi exilio,
desde esta altura inquieta
que me marea tanto.
Recurro a la cerveza
para mantenerlas difusas
o a cuerpos que jamás
me han visto
o a zapatos que no pisarán
conmigo
mañana.
Qué terco el monstruo
que me persigue,
que me respira tu nombre,
incansable,
junto al cuello.
domingo, 14 de julio de 2019
14 de julio
Nadie a pie de página,
nadie
ni una pizca de licor
ni un ligero temblor, nadie,
ni una víscera oscilante.
Así se alzaba mi voz,
callada,
voz de nadie,
voz de nada.
nadie
ni una pizca de licor
ni un ligero temblor, nadie,
ni una víscera oscilante.
Así se alzaba mi voz,
callada,
voz de nadie,
voz de nada.
Apostilla a un final nunca tardío
Vuelvo a ti,
a ti que no tienes cuerpo,
compuesta de jirones
que no acontecieron
jamás.
Vuelvo a tu retablo,
abierto en par
como las ventanas que necesito
y me rindo,
genuflexiono, me santiguo
ante cada madrugada.
Ausencia de esparto y seda
cosida a mano
por mí.
Botón que abrocha
todo lo que poseo.
a ti que no tienes cuerpo,
compuesta de jirones
que no acontecieron
jamás.
Vuelvo a tu retablo,
abierto en par
como las ventanas que necesito
y me rindo,
genuflexiono, me santiguo
ante cada madrugada.
Ausencia de esparto y seda
cosida a mano
por mí.
Botón que abrocha
todo lo que poseo.
Lo impostado
Adelgaza la izquierda en sus cachorros,
¿levantan, ahora, el puño
armados de pueblo?
Dientes de hijo bien alimentado
imaginan morder
más allá de la miseria,
calientes desde su refugio,
alejados del metal
y en sus yelmos de histeria
estúpida
se cocina la muerte de la consciencia.
No sois herederos de nada
más que del plato que os alimenta,
plato de guerra enlutada
que desconocéis
y que lucharon
otros.
Inhalando
Este humo blanco posee
un estructura neuronal,
se restriega como mis gatos
en las esquinas de los objetos,
danza
en su baile sagaz sobre la atmósfera
que me cubre el escritorio.
Niebla caduca,
¿qué secretos me guardas?
¿En qué lugar te acuestas
cuando desapareces?
Te añoro
como a una amante
que conoce el misterio
de la descomposición.
un estructura neuronal,
se restriega como mis gatos
en las esquinas de los objetos,
danza
en su baile sagaz sobre la atmósfera
que me cubre el escritorio.
Niebla caduca,
¿qué secretos me guardas?
¿En qué lugar te acuestas
cuando desapareces?
Te añoro
como a una amante
que conoce el misterio
de la descomposición.
sábado, 13 de julio de 2019
Será que suena Marquee Moon
Las heridas que he infligido
se acodan en las barras
conmigo,
emergen desde las neveras,
papel moneda,
vergüenza.
Hablamos de este estúpido verano,
de las fachadas de cera
que se deslizan,
y, a la tercera birra,
hablamos de ti.
De ti,
de las carreteras,
de las luxaciones del camino,
de tus huesos
ajados contra mi soledad,
sedientos en la verdad
de mi desierto.
No fui yo
más que el vaso infértil
de mis entresijos.
No soy yo
más que el habitante de mis sábanas,
náufrago errante en la tela.
Náufrago
errante
en la tela.
se acodan en las barras
conmigo,
emergen desde las neveras,
papel moneda,
vergüenza.
Hablamos de este estúpido verano,
de las fachadas de cera
que se deslizan,
y, a la tercera birra,
hablamos de ti.
De ti,
de las carreteras,
de las luxaciones del camino,
de tus huesos
ajados contra mi soledad,
sedientos en la verdad
de mi desierto.
No fui yo
más que el vaso infértil
de mis entresijos.
No soy yo
más que el habitante de mis sábanas,
náufrago errante en la tela.
Náufrago
errante
en la tela.
miércoles, 10 de julio de 2019
10 de julio
La palabra es insignificante
cuando se la contempla
cuidadosamente delineada
o arrojada al azar de un trazo grueso.
La observo
en su quietud de estanque,
en su deriva hacia la nada,
expuesta en una jaula de silencio.
Es una grieta, la palabra,
cuando se la escribe,
tan alejada de las bocas,
tan alejada del mordisco.
cuando se la contempla
cuidadosamente delineada
o arrojada al azar de un trazo grueso.
La observo
en su quietud de estanque,
en su deriva hacia la nada,
expuesta en una jaula de silencio.
Es una grieta, la palabra,
cuando se la escribe,
tan alejada de las bocas,
tan alejada del mordisco.
martes, 9 de julio de 2019
Conflicto
Tendido en esta paz sin tregua
que me domina hoy,
añoro los fusiles
y los tinteros.
Caminen uniformados,
se lo ruego,
conduzcan al armisticio
ante los muros empapados
del cementerio.
que me domina hoy,
añoro los fusiles
y los tinteros.
Caminen uniformados,
se lo ruego,
conduzcan al armisticio
ante los muros empapados
del cementerio.
Pasado
Retornaría
a las nubes preñadas,
a guarecerme sin éxito
de sus deposiciones de agua,
a la espina dorsal
tan alejada de la calma.
Bastaría
un temblor desolado,
un resto,
una cerveza enclenque
que pudiera virar en tormenta
con mis manos,
un pigmento inaudible,
tal vez,
vibración pintada
de silencio apenas.
Todo se retuerce
en los armarios opacos,
no hay ropa que desmerezca
el ponerla a secar.
a las nubes preñadas,
a guarecerme sin éxito
de sus deposiciones de agua,
a la espina dorsal
tan alejada de la calma.
Bastaría
un temblor desolado,
un resto,
una cerveza enclenque
que pudiera virar en tormenta
con mis manos,
un pigmento inaudible,
tal vez,
vibración pintada
de silencio apenas.
Todo se retuerce
en los armarios opacos,
no hay ropa que desmerezca
el ponerla a secar.
Robinson
Naufragué de todos vosotros,
soy el invierno del que despertasteis,
repto bajo vuestros días
con sumo cuidado,
anónimo ejemplar
de la rabia y la tristeza.
Alejado
añoro a veces la piel,
el tacto,
como cualquiera.
soy el invierno del que despertasteis,
repto bajo vuestros días
con sumo cuidado,
anónimo ejemplar
de la rabia y la tristeza.
Alejado
añoro a veces la piel,
el tacto,
como cualquiera.
Encadenado
Es la distancia
una armónica que se pliega
sobre la piedra rodante
de los segundos.
Y grita.
Y clama invertebrada.
Y camufla la noche
de una especie de Luis
más bien proscrito.
Arrastro una cadena de cien pasos,
un dulce de despedida,
una miríada de eslabones.
Y avanzo así por los parques
donde juegan los niños
ignorados por sus madres.
una armónica que se pliega
sobre la piedra rodante
de los segundos.
Y grita.
Y clama invertebrada.
Y camufla la noche
de una especie de Luis
más bien proscrito.
Arrastro una cadena de cien pasos,
un dulce de despedida,
una miríada de eslabones.
Y avanzo así por los parques
donde juegan los niños
ignorados por sus madres.
Con la tecnología de Blogger.


