Mi caligrafía es de demente,
de reina roja,
de guillotina.
Levanto la mano del papel
y soy extraño.
Existe uno igual que yo
que me habita.
Toma el mando
en el éxtasis ajeno del vino,
me dirige
hacia la extenuación,
el calvario,
la penitencia.
Existe uno igual que yo
que me precede,
que me habita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario