Pages

jueves, 1 de febrero de 2018

Interrogante temporal

Nada ocupa más que un instante,
un mínimo intervalo,
un azote eléctrico.

Siento vértigo.

La altura es la corrupción
de cada segundo.

No puedo sujetar el tiempo,
es un perro enorme,
negro,
de pelo fugaz,
que me arrastra.

No comprendo su insistencia,
su carrera terca hacia adelante,
como si no pudiera esperarle,

como si su presa

no fuera yo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario