No me acuerdo de ti
sino de un tiempo.
De un renacer,
quizá,
de una breve muerte del infortunio.
Apenas queda nada de tu forma
en la memoria.
He dudado.
Es posible que fueras tú,
en el vagón,
anteayer tarde.
No quise acercarme
por si te deshacías.
No hay comentarios:
Publicar un comentario