Son, desde esta calma,
las calles de Lavapiés
un pasillo inexpugnable.
Desde este suelo
de templo en ruinas, son
el nido de los héroes
que se ríen
de mí.
Mira cómo me señalan,
cómo ajustan los herrajes
de sus monturas para aplastarme,
pálido cuerpo que te añora
perdido sobre las aceras
como un ladrón de la carne.
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miércoles, 18 de diciembre de 2019
Torpe declamación
Gritar,
arrancar ese epitelio de escamas,
desnudar la sangre que me puebla,
estirpe de puta que trasnocha
incapaz del sueño.
Que se enquiste la palabra.
Que se clave la palabra.
arrancar ese epitelio de escamas,
desnudar la sangre que me puebla,
estirpe de puta que trasnocha
incapaz del sueño.
Que se enquiste la palabra.
Que se clave la palabra.
Nota sentimentaloide y agorafóbica. Sin numerar.
Es un sol apagado
este de diciembre,
sol a medias,
sorprendido,
sin azoteas.
Sol aún sin vestir
entre bambalinas,
un sol así
como si mintiera.
este de diciembre,
sol a medias,
sorprendido,
sin azoteas.
Sol aún sin vestir
entre bambalinas,
un sol así
como si mintiera.
Canción de amor miserable y póstumo. Por aquellos escaparates de Madrid.
Añora el mineral
la bendición del tacto,
el tejido de ramas
que finaliza los dedos,
la exactitud de la piel,
el sustento,
el vértice agudo
con que te señalaba
cuando existías.
la bendición del tacto,
el tejido de ramas
que finaliza los dedos,
la exactitud de la piel,
el sustento,
el vértice agudo
con que te señalaba
cuando existías.
Ante mortem
Se licúan los cadáveres
bajo la máscara.
Apesta la ciudad
a descolorido.
¿Qué calles son estas
por las que me dirijo?
Hundo los pies
en el cieno de mi casa,
armario de tramoyista,
donde me siento
a esperar.
bajo la máscara.
Apesta la ciudad
a descolorido.
¿Qué calles son estas
por las que me dirijo?
Hundo los pies
en el cieno de mi casa,
armario de tramoyista,
donde me siento
a esperar.
Doce de diciembre
Persistes entre la arcada
como un malecón que me humilla,
ruta arbolada
a la que pertenecí.
En el recodo oscuro
de la guarida, te busco,
adicto a esta herida
para dormir.
como un malecón que me humilla,
ruta arbolada
a la que pertenecí.
En el recodo oscuro
de la guarida, te busco,
adicto a esta herida
para dormir.
Dícese de la ausencia
Con arreos de mula
me dirijo a mi destino,
guiado por el látigo digno
que me aleja.
Eres la mancha
que se orilla
en el mapa del tiempo.
Eres la voz subterránea
de este puñado de insectos.
me dirijo a mi destino,
guiado por el látigo digno
que me aleja.
Eres la mancha
que se orilla
en el mapa del tiempo.
Eres la voz subterránea
de este puñado de insectos.
Para tu cadáver, que tiembla
Qué profundo
el adiós cuando no es cierto.
Qué elegantes se rozan los dedos
que señalan la despedida.
Qué falso el duelo.
Qué apretado el abrazo.
Qué cálida en el invierno
se arroja al fuego la mentira.
el adiós cuando no es cierto.
Qué elegantes se rozan los dedos
que señalan la despedida.
Qué falso el duelo.
Qué apretado el abrazo.
Qué cálida en el invierno
se arroja al fuego la mentira.
Noche cualquiera y convalecencia
Perversa marea
la que me trae de vuelta
a los callejones.
Varadas me dejas las manos,
las existencias, entre la arena.
Que llegue la noche,
que llegue el bar y la cerveza,
que llegue la muerte,
su anatomía de mosca,
su vuelo errante
por las tabernas.
la que me trae de vuelta
a los callejones.
Varadas me dejas las manos,
las existencias, entre la arena.
Que llegue la noche,
que llegue el bar y la cerveza,
que llegue la muerte,
su anatomía de mosca,
su vuelo errante
por las tabernas.
Escritura
Se me configuró en llanto
en un rastro de papel
sin yo quererlo.
Se me disminuyó la presencia
en la insignificancia miserable
de la tinta.
en un rastro de papel
sin yo quererlo.
Se me disminuyó la presencia
en la insignificancia miserable
de la tinta.
Nota milésimo décimo séptima
Vientre que se arrastra,
cubierto de ropa,
rezando a los que habitan la caída,
la tierra,
el camino.
Mis botones se detienen
entre su esperma,
se frena el avance ante lo denso,
y escucho.
Escucho.
cubierto de ropa,
rezando a los que habitan la caída,
la tierra,
el camino.
Mis botones se detienen
entre su esperma,
se frena el avance ante lo denso,
y escucho.
Escucho.
Narcóticos
Alicataría mis venas
de fango y letargo de artificio.
Yacería en los portales,
la boca abierta,
la baba,
el relámpago que cruza
ese atardecer de la calma.
Me cobijaría bajo el sueño falso
si no postergara el despertar,
si no empapara
la mañana de los huesos.
de fango y letargo de artificio.
Yacería en los portales,
la boca abierta,
la baba,
el relámpago que cruza
ese atardecer de la calma.
Me cobijaría bajo el sueño falso
si no postergara el despertar,
si no empapara
la mañana de los huesos.
Doceava de la despedida
Celda de ladrillo,
esperpento,
paredes de carne y abandono,
inframundo
de estanterías repletas,
mecedora para la espera.
Mecedora
para la espera.
esperpento,
paredes de carne y abandono,
inframundo
de estanterías repletas,
mecedora para la espera.
Mecedora
para la espera.