Recluso boquiabierto
de soledad secular.
¿Cuál es el motivo del rezo
en el hombre que se pliega?
Vivo en una casa estrecha,
cocino la mudez
más allá de las letras,
las escritas,
las trazadas,
inservible maquinaria
en la tarea del ser,
remedio inmediato y tosco
para eso de la sed.
Soy criado del temblor,
de su brazo firme,
de sus huesos firmes,
de su cuerpo cambiante,
eterno,
inabarcable a ratos
para mí.
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