Si poseyera yo un ejército,
hoy,
esta noche,
una legión formada y a la espera
sobre este escritorio,
no lo alimentaría.
Me pesa ser caudillo
de mis espaldas,
me embosca lo inevitable
de la claudicación,
la entrega de llaves,
la muerte venidera
de lo experimentado.
No está bordada la tela de las banderas,
hoy,
esta noche.
Me encuentro lejos del conflicto.
Quiero dormir.
Os quedáis afuera,
te quedas afuera, tú,
que es lugar de tu reposo,
que es lugar donde descansas,
tan lejos,
allá,
tan alejada de mis balcones.
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