Pages

jueves, 18 de mayo de 2017

Menudeo

Un camellito de mierda
me vende dosis de sombra, 
intocable capitán 
en su ventana de calleja.

Yo con pulmones de perro
desde todo este silencio,
le arrancaría las manos.

Se caga en mi dependencia,
me paga con la insolencia 
en su sórdida esquina 
de mercado.

No le pedí
más que el desierto,

la estepa,

la tundra cerebral,

el olvido inyectado.

Y el camellito de mierda
me vende dosis de sombra,

me vende con el recuerdo.

Le arrancaría las manos.














No hay comentarios:

Publicar un comentario