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domingo, 27 de noviembre de 2016

Maitines

Espera el colchón,
abrevadero de sombras
que beben y mientras beben,
afuera,
la ciudad llora su noviembre.

Si quieres justicia, me dice,
muéstrale el cuello al verdugo,
duerme dispuesto y desnudo

allá en el colchón,


abrevadero de sombras.

sábado, 26 de noviembre de 2016

Ad inferos

Estuve en el infierno a medianoche,

era desierto,

era blanco,

con dunas de polvo de hueso,
con huellas de mí, caminando,
y me empapaba la niebla,
densa
como esperma de dioses pensados.

Estuve en el infierno a medianoche,
era blanco de sol blanco,

estuve solo,

guerrillero en mi guerra,


guerra de un solo bando.

domingo, 20 de noviembre de 2016

Breve nota al miedo

Destrozaré las columnas de tus templos,
no te velaré,
no eres mi muerto.

Esta noche
tu calavera
será separada de tu cuerpo.

Saluda al ataúd de tu esperpento,
está aquí,
aquí sentado,
y tiene manos y soy yo y tiene aliento.

Mírame bien y dime, 

cabrón,


dime si miento.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

A todos ellos

Vagad la noche,
criaturas abandonadas.
Descerrajadle dos tiros al dolor 
y por la espalda.

Morid la noche, 
criaturas muertas.
Arrancadle los dedos 
a los cuerpos que se ofendan,

que no os señalen,

arrastraos,

que no os vean.

Bebed la vanidad de la derrota,
que no quepa en la garganta ni una gota
del trago de la vergüenza. 

Derrocad al que niegue la penitencia
y luego arrastraos,

que no os venzan.

Cuando se pudran,
cuando perezcan con sus dientes amarillos,
cuando la mosca les devore los tobillos,
cuando perezcan,

inmóviles,

callados,

cuando no venzan,

la historia, 
amigos míos,


la historia será vuestra.

Hoc est enim corpus meum

Cuando se sirva la última cena,
usaré cubiertos de plata
para separar la piel de mis cadáveres.

Se amotinarán las arterias,
rebeladas,
perforando la carne,
exigiéndole un poco más de frío al alba.

Me serviré la saliva de todas las palabras
en una copa de piedra,

negra,

como de pizarra.

Y no diré más

y no diré nada.

Cuando se sirva la última cena,
la tierra estará preparada mientras mastico.

Digeriré.

Respiraré.

Me acordaré de mis padres,
de las rodillas sucias de aquella infancia,

de la calle,

del asfalto,

de la bici roja y la mirada blanca.

Me arroparé con los ojos vistos
como de manta.

Cuando se sirva la última cena,

estaré solo,

como los nichos de los fantasmas.


martes, 15 de noviembre de 2016

El inhumante

El torso a tierra,
desnudo,
para desenterrar a bocados
cada uno de los monstruos
y mirarlos, 
puros y brillantes,

fríos

como armaduras,
como la sangre 
en los colmillos del lobo…

observándote…

allí…


desde sus relicarios de barro.

domingo, 13 de noviembre de 2016

Tregua

El héroe regresa, 
cabizbajo y malherido,
a su embalaje original.

Los hijos de la bestia
concluyeron su trabajo.

No habrá paz
sin grietas en el mármol.

La piedra supura guerra,
pero ahora

necesita


descansar.

viernes, 11 de noviembre de 2016

Habitáculo

El insomne siempre encuentra su lamento,
la coartada en el silencio,
en la noche.

¡Qué oscuro vómito de arcanos!
¿Quién se atreve a clavarle las manos?
¿Quién empuña esa náusea 
de la punta de la hoja en el costado?

El insomne reza siempre arrodillado en el parquet,
con el pecho en su enrejado y un ladrón a cada lado,
siete velas
y la ausencia pertinaz de Magdalenas.

Solitario mártir de la vida y las cadenas,
tomando al asalto el alcohol 
que se escarcha en la nevera.

El camino
no transita las aceras ni se desnuda 
con la yema de los dedos de cualquiera…

es un fantasma,

como el calor,

como las sábanas.

El insomne 
es tan viejo como el tiempo,
como el grano de la arena del reloj
de cada maldito momento,
siempre encuentra su lamento,
su cuarto de registro en la aduana

y nadie,

jamás,


lo sabrá por la mañana.