“No eres más que una pobre alma,
que arrastra un cadáver.”
Lo dijo Epicteto.
Lo medita en sus Meditaciones
Marco Aurelio.
Página cuarenta y siete.
Taurus.
Segunda edición.
Año dos mil quince.
Seis euros con noventa y nueve céntimos.
“Blood on the tracks” duele
desde uno de esos discos de La Metralleta
que traduce los títulos en la contraportada.
Año mil novecientos setenta y cinco.
Doce euros.
Cerveza.
Tabaco.
Y una vela.
“No eres más que una pobre alma,
que arrastra un cadáver.”
Abro la ventana.
Este salón
apesta a mausoleo.



0 comentarios:
Publicar un comentario